Ve tranquila mujer, recoge cada
piedra en el camino y hazte uno mejor con ellas, como me encantas cuando ríes,
como me duele ver tus lagrimas, quiere a todos pero en nadie me confíes y anda
sola aunque esto me lastime, ve tranquila mujer que podrás sobrellevarlo, no ha
habido cosa que hasta hoy puedas callarlo, y recordaras este momento, este
preciso instante en el que lees esto y sentirás alivio al ver, saber y
confirmar que lo que te decía era de algún modo cierto, aunque el camino no lo
sea, aunque tu camino sea incierto, no hay mejor agua que tus ganas y las mías
puestas en aquel desierto y anda tranquila mujer pues todo lo que te dijeron no
tiene nada de cierto, no por gusto ahogamos esas noches con el vino, no por
gusto desprendimos lo real de lo divino, no por gusto escapamos hacia el
mar desesperados a escuchar como revientan las olas o como huele el mar o como
se sentía la arena o como era sentir la brisa en tus brazos, ver la luna
reflejada ver tus ojos en los míos y clavados de miradas sonreímos, hasta aquel
entonces que volvimos, ves que nada es imposible y aunque a veces lo fue, henos
aquí, tu conmigo y yo sin ti, pero así es esto, no seria divertido si todo fuera
fácil, y aunque a veces se nos pone muy difícil, no nos queda mas que mirar
hacia adelante, pues mientras mas jodido sea, mientras mas jodido este, y mientras
mas difícil se me ponga, con mas ganas reiré, y tu tienes las agallas y tienes
la fé, así que a caminar mujer, que así no mas son las cosas, y cuenta cada mes
y en poco tiempo tendrás a tu lado de mi parte unas nueve rosas.
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