Ando en deseos de encontrarte como diría el maestro, como diría el gran "F", estos días han sido un poco extraños, un poco largos, que digo poco, bastante largos, y no se porque, quizá por que ya no estas conmigo quizá porque ya no estas aquí, quizá porque lo que creí era mi punto magnético era realmente mi sur, y lo peor de todo es que cuando di la vuelta ahí estabas tu, tan inmensa como el sol, tan imponente como el mar, y otra vez huyendo de ti me tope con el amor, y desde entonces ya no se, si quedarme aquí o salir corriendo, creo que nunca abra certeza de ambas cosas, pues ambas tienen mucho que perder, pero la recompensa es grande, pero el camino es arduo, duro, jodidamente difícil, entre piedras y espinas surcar las ramas del amor, encontrar algún momento en que el silencio suene mejor, escribir todas las cartas y nunca ponerles autor, cambiar todas tus dudas y aciertos por mi dolor, y aunque el tiempo me apure y los segundos retrasen creo que no habrá minuto que me alcance para ver tu mirada en uno solo bloque, ando en deseos de encontrarte, y mas te pierdo, no te encuentro, hasta que busque un nuevo norte o nuevo sur, nunca lo supe, pues estas en todo lado y en ningún sitio a la vez, y esto de encontrarte es pasajero ya lo se, mas tarde se me pasa, y vuelvo a estar tranquilo, a ser menos feliz, por que a veces esto de buscarte me da otra razón para poner otro pie en el camino, porque a veces esto de buscarte también cansa y cansa bastante. porque a veces en esto de buscarte, me pierdo en mi mismo.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
"Te cuento"
Te cuento que el árbol sigue igual, que las rejas aun están cerradas, que la tienda ya no tiene dos puertas, y que la seño de los sanguches quebró el día que dejaste de ir, te cuento que ya no se escucha mucho tu nombre por acá, y que si se escucha ya no duele tanto, te cuento que me han contado que hace mucho tiempo le pusiste risa a tu llanto, te cuento que todo sigue igual pero muy distinto, que siento que mi instinto libre ya se fue, que me estoy acostumbrando a lo que nunca quise ser, o quizá siempre lo fui, no lo se.
Te cuento que los gatos ya se han ido, que no se donde están, que ya no tomo tanta coca-cola, pero si aguita mineral, que quiero hacerme el fuerte pero que a veces me gana la huevada, pero siempre fue así, incluso hasta el día en que te fuiste, te cuento que ya no veo los días nublados como antes, que he cambiado mucho y que me he movido poco, que ahora descanso mas que antes, que he dejado el red bull, y que fumo cigarrillos electrónicos. Te cuento que una de mis aficiones he dejado por un malestar en mi rodilla, que me molestan ahora mas, las cosas que antes me molestaban poco, que sigo detestando el sol, que sigo amando la soledad, que ya no creo tanto en mi, que cambie mi felicidad por ser feliz.
Te cuento que sigo teniendo los ciento cincuenta pendientes que enumeré, y que ahora tengo mas, que recién tengo treinta corbatas, pero que voy a llegar, te cuento que aun no he escrito el libro, que no aprendí a cocinar, que todavía no se como callarme en las reuniones de autoridad, que sigo siendo el mismo pero ya gastado, te cuento que te estoy creyendo en eso de ser un águila y volver a nacer, pero que a veces me da flojera, te cuento que mi hiperactividad ya la herede, que ahora me siento aletargado y de sueño, que los días son cortísimos, y que siento que me estoy volviendo viejo, te cuento que a los ochenta y cinco años se murió muy joven mi ídolo, que ahora soy mas precavido, que pienso antes de hacer, que calculo antes de hablar, que soy condescendiente, pero solo por un tiempo, después mando todo al carajo, mi supuesta madurez, mi mascara de Sr., de Don, y sigo siendo el mismo, el que ríe de todo, el que juega con todo, el que hace de los problemas las mas burdas ironías, el que jode a todos, el que nunca se cansa.
Te cuento que me he dado cuenta que sigo siendo el mismo pero de diferente forma, que me gustan cosas que antes no, que ahora son favoritas las que estaban en lista negra, te cuento que estoy aprendiendo a vivir, que aunque me dolió tu partida soy feliz, te cuento que me sigue gustando comer bien, que a veces me asalta la duda por ti, que sigo amando la lucuma en helado, que he aprendido a soportar a duras penas el verano, que ya no me gusta tanto la exclusividad, que me sigue gustando el chocolate y que sigue sin gustarme la navidad.
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