Te vi sentada anoche a traves del cristal tomando tu cafe y hojeando la dominical
quise ir a saludarte quise hablarte pero no me dio otra vez el tino,
como solias decir de mi siempre, siempre chusco nunca fino
y aunque te hagas la que no recuerdas nada, aunque ya no pidas mis palabras,
aunque tu memoria se haya vuelto selectiva, y tus ganas contraprudecentes negativas
yo se aun que no te olvidas, de mis ojos orillando en tus pupilas
de la noche que encontramos la salida, y que tomaste el rumbo y giro de tu vida
hasta ahi nomas llegamos, pudo ser diferente, pero nunca lo sabremos.
y aunque siempre nos sobremos, tu y yo sabemos, que nunca mas podremos
repetir aquel momento, ese instante eterno
en que tu te confesabas a la vida, y yo me acomodaba el terno.